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Episodio 5: Encías y articulaciones: inflamaciones con mucho en común Dr. Jesús Marzo – Reumatología

El Dr. Jesús Marzo, destacado reumatólogo de la Clínica Sagasta de Zaragoza, nos revela en este episodio la estrecha conexión sistémica entre la inflamación de las encías y las enfermedades de las articulaciones. A través del concepto de disbiosis oral, explica cómo el desequilibrio bacteriano en la boca puede actuar como detonante o agravante de…

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Porque entender es el primer paso para cuidar mejor tu salud, aquí encontrarás las referencias científicas y conclusiones que te ayudarán a descubrir cómo esta disciplina influye en tu salud bucodental.

Un documento de gran valor donde el Dr. Torres recopila para ti, toda la documentación con la que se ha razonado cada argumento de este episodio. Es un regalo. A cambio solo te pedimos que, si esta iniciativa te ha gustado, te suscribas al podcast y lo compartas con tu entorno.

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Antes de que te lo preguntes…

  1. ¿De verdad una infección en la boca puede afectar a las articulaciones?
    Sí. Aunque parezca que no tienen nada que ver, la encía inflamada por bacterias puede soltar sustancias que llegan a la sangre y activan defensas en todo el cuerpo. En personas con predisposición, esto puede acabar afectando a las articulaciones, provocando o empeorando enfermedades como la artritis reumatoide.
  2. ¿Y cómo se explica eso? ¿Cuál es el vínculo?
    El problema empieza por una bacteria de la boca que provoca que ciertas proteínas cambien de forma (se «citrulinen»). El cuerpo puede no reconocerlas como suyas, y entonces ataca por error… como si fueran un virus. Esa confusión puede terminar afectando a las articulaciones.
  3. ¿Qué bacterias están implicadas en este lío?
    La principal es una llamada «Porphyromona gingivalis”. Vive en las bolsas de las encías cuando hay periodontitis. No solo destruye el hueso que sujeta el diente, sino que «dispara» el sistema inmunitario a lo loco. Es como un pirómano escondido en la boca que provoca fuegos en otras partes del cuerpo.
  4. ¿Eso quiere decir que la artritis puede empezar por las encías?
    En algunos casos, sí. Especialmente en personas con predisposición genética. No quiere decir que todo el que tenga periodontitis vaya a tener artritis, pero puede ser uno de los factores que la pongan en marcha.
  5. ¿Y al revés? ¿Tener artritis afecta a la boca?
    Sí. La inflamación constante de la artritis puede empeorar la salud de las encías. Además, si las manos duelen, cuesta más cepillarse bien, y algunos medicamentos pueden secar la boca o reducir defensas. Todo eso facilita que aparezca o se agrave la periodontitis.
  6. ¿Entonces si me cuido la boca, mejoro la artritis?
    ¡Exacto! Varios estudios han demostrado que al hacer un tratamiento de encías (como una limpieza profunda), algunos pacientes con artritis mejoran: tienen menos dolor, menos inflamación y bajan los marcadores en sangre. No cura la artritis, pero puede ayudar a controlarla.
  7. ¿Y al revés? ¿Los medicamentos para la artritis mejoran las encías?
    En muchos casos sí. Sobre todo los que reducen la inflamación general, como algunos fármacos biológicos. Si hay menos inflamación en todo el cuerpo, las encías también lo agradecen. Por eso es tan importante que médico reumatólogo y dentista trabajen juntos.
  8. ¿Y si tengo ambas cosas? ¿Me tienen que tratar los dos?
    Sin duda. Es como si tienes goteras y humedad: si solo arreglas una cosa, la otra vuelve. El enfoque tiene que ser combinado: cuidar la boca y controlar la artritis a la vez.
  9. ¿Cualquier limpieza dental sirve para eso?
    No. Hablamos de limpiezas profesionales profundas, que se llaman raspajes o «curetajes», hechos por un dentista o higienista especializados. Y luego mantenerlo en casa con buena higiene diaria y controles regulares.
  10. ¿Es verdad que se puede detectar la artritis desde la saliva?
    Se está investigando. Algunos anticuerpos típicos de la artritis se han encontrado también en la saliva. En el futuro podría servir para detectar precozmente esta enfermedad en pacientes con problemas de encías. Pero aún no es una prueba habitual.
  11. ¿Hay diferencias entre hombres y mujeres en este tema?
    Sí. La artritis es más común en mujeres, especialmente después de la menopausia. Y también en ellas es más frecuente la pérdida de hueso en la boca. Así que se cruzan varios riesgos. Pero ojo: los hombres también deben cuidarse, porque si fuman o tienen mala higiene, su riesgo también es alto.
  12. ¿Cómo afecta el tabaco en todo esto?
    El tabaco lo empeora todo. Facilita que aparezca la periodontitis, reduce las defensas de la encía y también aumenta el riesgo de artritis o de que esta sea más agresiva. Además, dificulta que los tratamientos funcionen bien. Si fumas y tienes encías inflamadas… es hora de parar.
  13. ¿Influye el tipo de bacterias que tengo en la boca?
    Sí. No todas las bacterias son malas, pero cuando hay desequilibrio (lo que se llama disbiosis), aparecen las que sí lo son, como la P. gingivalis. Analizar el «microbioma oral» está de moda porque puede dar pistas de salud o enfermedad más allá de la boca.
  14. ¿Hay algo que pueda hacer para evitar problemas en las encías y en las articulaciones?
    ¡Claro! Lo básico: cepillarte bien al menos dos veces al día, usar seda o cepillos interdentales si te lo han recomendado, no fumar, ir al dentista una vez al año y seguir el tratamiento si ya tienes periodontitis. Y si tienes antecedentes familiares de artritis, cuidar tu boca aún más.
  15. ¿Qué síntomas me deben hacer sospechar?
    En la boca: sangrado al cepillar, mal aliento, encías que se bajan o dientes que se mueven. En las articulaciones: rigidez por la mañana, dolor, hinchazón o dificultad para moverlas. Si notas cosas en ambas zonas, mejor consultar pronto.
  16. ¿El dentista puede detectar si tengo riesgo de artritis?
    No directamente, pero puede ver signos de inflamación oral avanzada y sugerir que consultes a tu médico si ve algo sospechoso. A veces, el dentista es el primero en levantar la alerta.
  17. ¿Cepillarse bien y usar enjuagues es suficiente si tengo encías inflamadas?
    No, no es suficiente si ya hay una enfermedad como la periodontitis. Aunque una buena higiene diaria es imprescindible, cuando hay inflamación persistente o sangrado, se necesita un diagnóstico y tratamiento profesionales. Los enjuagues y el cepillado ayudan a mantener, pero no curan una infección en las encías. Solo el dentista puede valorar y tratar correctamente.
  18. ¿Si pierdo dientes, desaparece el problema?
    No. Quitar los dientes no elimina la inflamación de fondo. El hueso y las encías pueden seguir inflamados. Además, la pérdida de dientes puede dificultar la alimentación y empeorar tu salud general. Lo ideal es tratar y mantener.
  19. ¿Y si ya tengo prótesis o implantes? ¿También me afecta?
    Sí. Los implantes pueden tener «periimplantitis», que es una inflamación parecida a la periodontitis pero en la encía que los rodea. Igual que los dientes, hay que cuidarlos bien. Y las prótesis removibles también pueden acumular bacterias si no se limpian bien.
  20. ¿Qué pasaría si todos cuidásemos mejor nuestras encías?
    Probablemente habría menos casos de artritis, menos dolores crónicos, menos necesidad de medicación fuerte y mejor calidad de vida. Parece algo pequeño, pero cuidar la boca puede ser una gran herramienta para cuidar el resto del cuerpo.
  21. ¿Qué diferencia hay entre una encía inflamada y una enfermedad de las encías de verdad?
    Una encía inflamada puede ser algo puntual, como cuando te cepillas fuerte o se te clava algo. Pero cuando la inflamación no se va, y se acumula placa por debajo de la encía, hablamos ya de periodontitis. Ahí ya no solo sangra: se pierde hueso, y los dientes se aflojan. Y eso, además, puede afectar a otras partes del cuerpo, como las articulaciones.
  22. ¿Por qué la periodontitis no suele doler aunque esté avanzando?
    Porque es una enfermedad silenciosa. La inflamación va por dentro, destruyendo poco a poco el hueso que sujeta los dientes, pero sin dolor fuerte hasta que el daño ya es serio. Por eso es tan importante revisarse antes de que aparezcan los síntomas graves.
  23. ¿Las pastillas para la artritis pueden perjudicar a la boca?
    Algunas sí. Hay medicamentos que resecan la boca, reducen defensas o alteran la respuesta inflamatoria. Eso puede facilitar que la encía enferme. Por eso es clave que el dentista sepa qué tomas y que el médico tenga en cuenta tu salud bucal.
  24. ¿Por qué se habla tanto ahora del vínculo entre encías y enfermedades? ¿Es algo nuevo?
    No es nuevo, pero en los últimos años ha habido muchísima investigación. Antes pensábamos que la boca y el cuerpo iban por separado. Ahora sabemos que están totalmente conectados, y que una boca enferma puede ser una bomba de relojería para todo el organismo.
  25. ¿El estrés tiene algo que ver en todo esto?
    Mucho. El estrés afecta a las defensas, empeora la inflamación y puede hacer que descuidemos nuestra higiene. Además, en enfermedades autoinmunes como la artritis, el estrés emocional puede empeorar los brotes. Así que sí: mente y boca también están conectadas.
  26. ¿Se pueden regenerar las encías si ya he perdido hueso?
    Hasta cierto punto, sí. Hay tratamientos avanzados con limpiezas profundas, regeneración con biomateriales y controles que pueden mejorar mucho el estado de las encías. Pero lo mejor es prevenir antes de que se pierda demasiado.
  27. ¿Las enfermedades de encías se contagian?
    Las bacterias sí pueden transmitirse, sobre todo en parejas o familias que comparten cubiertos, besos, etc. Si una persona tiene periodontitis activa, es buena idea que los convivientes también se revisen.
  28. ¿Cepillar más fuerte ayuda a prevenir la periodontitis?
    No. Cepillar fuerte puede dañar la encía. Lo importante no es la fuerza, sino la técnica. Cepillado suave pero meticuloso, y complementar con hilo o cepillos interdentales. Lo que limpia es el tiempo y la constancia, no apretar.
  29. ¿Los colutorios sirven para prevenir la periodontitis?
    Pueden ayudar como complemento, pero no sustituyen al cepillado ni a la limpieza entre dientes. Además, algunos colutorios deben usarse solo por un tiempo limitado. Lo principal siempre es la limpieza mecánica.
  30. ¿Podría algún día hacerse una prueba de saliva para saber si tendré artritis?Todavía no, pero vamos camino de eso. Cada vez se investiga más el papel de la saliva como espejo del cuerpo. Quizá en el futuro una simple muestra de saliva pueda decirnos si hay riesgo de ciertas enfermedades, incluida la artritis. Pero de momento, lo mejor es cuidar la boca como forma de prevención.

En qué nos basamos

Todo lo que se habla en nuestro podcast, está basado en artículos científicos.

Aquí te mostramos las conclusiones de todo aquello a lo que se hace referencia en cada razonamiento de este episodio.

Resumen Temático – Reumatología y Periodontitis

1. Rol de Porphyromonas gingivalis (Pg) en la autoinmunidad

  • Citrulinación y producción de ACCPA: P. gingivalis es el único patógeno conocido que posee PAD bacteriana, capaz de citrulinar proteínas humanas, generando autoantígenos implicados en AR.
  • Modelos animales: Se ha logrado inducir AR en ratones C3H mediante infección con P. gingivalis + inmunización con colágeno, reproduciendo un modelo ACPA+ con destrucción ósea e inflamación intensa.
  • Anticuerpos salivales IgA anti-Pg (RgpB): Se han asociado con actividad de AR, aunque no necesariamente con periodontitis, sugiriendo producción local (glándulas salivares) como marcador de actividad reumática.

Implicación: Pg no solo inicia sino que puede perpetuar la autoinmunidad reumatoide, y su control podría ser una vía de tratamiento coadyuvante.

2. Efectos del tratamiento periodontal en AR

  • Meta-análisis y umbrella reviews (Sheng 2025, Sun 2021): El tratamiento periodontal no quirúrgico mejora el DAS28, reduce CRP, ESR, dolor, rigidez y número de articulaciones inflamadas.
  • Estudios clínicos recientes (Silva 2025): En AR severa, el tratamiento periodontal mejora marcadores clínicos y serológicos como anti-CCP2.
  • Algunos efectos limitados: Aunque el tratamiento mejora el estado clínico general, no siempre reduce títulos de ACCPA o FR (Thilagar 2022).

Implicación: El tratamiento periodontal debe integrarse en estrategias treat-to-target para pacientes con AR.

Existe documentación sólida que demuestra que el tratamiento de la periodontitis mejora la artritis reumatoide (AR), especialmente en términos de actividad clínica de la enfermedad y marcadores inflamatorios. Aquí te lo detallo con base en las referencias revisadas y validadas en el último documento:

Evidencia de que tratar la periodontitis mejora la artritis reumatoide

Sheng et al., 2025 – Umbrella review

  • Revisión de 9 estudios con análisis cualitativo y cuantitativo.
  • Conclusión: El tratamiento periodontal no quirúrgico (NSPT) reduce significativamente el DAS28 (índice de actividad de la AR), con diferencias medias de hasta −1.18 puntos.
  • También se observaron reducciones en PCR y VSG, aunque con limitaciones metodológicas en algunos estudios.

Sun et al., 2021 – Meta-análisis

  • Análisis de 9 estudios con datos combinados.
  • Resultados significativos en:
    • ↓ DAS28
    • ↓ CRP
    • ↓ articulaciones dolorosas e inflamadas
    • ↓ rigidez matutina y VAS
  • Implica una mejoría clínica medible de la AR tras tratamiento periodontal.

Silva et al., 2025 – Ensayo clínico

  • En pacientes con AR severa, la terapia periodontal mejoró el DAS28 y redujo los niveles de anti-CCP2 IgG.
  • El efecto fue más claro en pacientes con periodontitis grave.

Efectos no observados en todos los marcadores

  • Thilagar et al., 2022: Aunque se observó mejoría en CRP y DAS28 tras tratamiento periodontal, los niveles de ACCPA y FR no se redujeron, e incluso aumentaron ligeramente.
  • Se sugiere que el efecto antiinflamatorio es más clínico que inmunológico, o que los autoanticuerpos pueden tardar más en descender.

Conclusión clínica

El tratamiento periodontal mejora significativamente la actividad clínica de la AR en muchos pacientes, sobre todo aquellos con periodontitis severa, aunque no siempre modifica los marcadores autoinmunes como ACCPA o FR. Esto justifica la integración del tratamiento periodontal en estrategias reumatológicas tipo “treat-to-target”, especialmente en pacientes con mal control o alta carga inflamatoria.


3. Microbioma oral y disbiosis como eje común

  • Revisión (Yu 2025): La disbiosis oral promueve pérdida de tolerancia inmunológica por citrulinación bacteriana y activación de células Th17, facilitando aparición de AR.
  • Colaboración bacterias-huésped: Pg y Aa cooperan con neutrófilos y fibroblastos en la generación de neoepítopos autoinmunes.

Implicación: La composición del microbioma oral podría usarse como biomarcador temprano de riesgo en AR.

4. Interacción con terapias antirreumáticas

  • Meta-análisis (Zhang 2021): Los agentes antirreumáticos (csDMARDs, anti-IL6R, anti-TNF, JAKi) mejoran los parámetros periodontales (CAL, PD, GI).
  • Posible efecto antiinflamatorio dual: Algunos tratamientos sistémicos podrían también beneficiar la salud periodontal.

Implicación: Elegir tratamientos que mejoren ambos cuadros podría optimizar la atención integrada.

5. Biología molecular compartida

  • Transcriptómica (Zhao 2025): Se identifican 154 genes compartidos entre AR y periodontitis. El gen PTPRC es clave, y su sobreexpresión promueve proliferación y migración de fibroblastos sinoviales.

Implicación: Podría surgir una diana terapéutica común para frenar la inflamación dual (oral y articular).

6. Osteoporosis y diagnóstico desde la boca

  • OPT como herramienta diagnóstica (Taguchi 2021, Triantafyllopoulos 2023, Teterina 2023):
    • Reducción del grosor cortical mandibular (<3 mm) y patrón trabecular erosionado (MCI tipo C3) se asocian a bajo BMD.
    • El riesgo aumenta si se combina con FRAX >15% o menarquia tardía.
  • Asociación con pérdida dental (Taguchi 2023) y fracturas vertebrales (Yoo 2024).

Implicación: Las OPT pueden usarse para cribado precoz de osteoporosis en mujeres postmenopáusicas, sin coste adicional.

7. Otras enfermedades reumáticas: SLE y PMR

  • SLE y periodontitis (Tan 2024): Mayor prevalencia de periodontitis en pacientes con LES que en AR. SLE multiplica x2,6 el riesgo frente a controles.
  • PMR (Takeuchi 2022): Aunque no hay citrulinación evidente, la infección por Pg se asocia a menor respuesta terapéutica, lo que sugiere impacto indirecto.

Implicación: El vínculo entre enfermedad periodontal y autoinmunidad podría extenderse más allá de la AR.

8. Estudios epidemiológicos clave

  • Yoo 2024 (2.5 millones de pacientes): La mala salud oral se asocia con mayor riesgo de fracturas vertebrales.
  • Tamášová 2024: Los pacientes con AR muestran peor salud bucodental (más caries, peor CPI).

Implicación: La salud oral influye directamente en desenlaces óseos y sistémicos. Las políticas de prevención deberían ser compartidas por odontólogos y reumatólogos.

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