En este episodio el Dr. Francisco Torres explora junto al Dr. Marín Trigo, neumólogo con amplia experiencia internacional, una relación sorprendentemente directa: el vínculo entre la salud bucal y las enfermedades respiratorias crónicas.
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Porque entender es el primer paso para cuidar mejor tu salud, aquí encontrarás las referencias científicas y conclusiones que te ayudarán a descubrir cómo esta disciplina influye en tu salud bucodental.
Un documento de gran valor donde el Dr. Torres recopila para ti, toda la documentación con la que se ha razonado cada argumento de este episodio. Es un regalo. A cambio solo te pedimos que, si esta iniciativa te ha gustado, te suscribas al podcast y lo compartas con tu entorno.
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Antes de que te lo preguntes…
- ¿Qué vínculo hay entre periodontitis y EPOC?
La periodontitis y la EPOC son enfermedades inflamatorias crónicas con algunas vías inmunológicas comunes. Ambas entidades se ven potenciadas por factores como el tabaquismo, edad avanzada y disbiosis. La inflamación gingival crónica libera mediadores inflamatorios tanto a nivel local como sistémico que pueden agravar la inflamación bronco-pulmonar, aumentando el riesgo de exacerbaciones y acelerando el deterioro de la función pulmonar. Varios estudios han asociado el tratamiento periodontal con mejoría en la sintomatología respiratoria y reducción de exacerbaciones en pacientes con EPOC. - ¿La boca puede ser un reservorio para infecciones respiratorias?
Sí, y muy relevante en pacientes encamados, con disfagia o intubados. Las bacterias del biofilm dental pueden ser aspiradas y provocar neumonía por aspiración, especialmente si hay periodontitis activa. La cavidad oral no tratada se convierte en un foco silencioso de patógenos respiratorios. Una correcta higiene oral reduce el riesgo de infecciones nosocomiales y mejora la recuperación postquirúrgica. - ¿Qué impacto tiene la salud oral en pacientes asmáticos?
La periodontitis puede contribuir a la exacerbación de la hiperreactividad bronquial, especialmente por su efecto proinflamatorio. Además, los corticosteroides inhalados alteran la flora oral y favorecen infecciones como candidiasis. El control de la salud oral previene complicaciones locales, pero también puede estabilizar los síntomas respiratorios y mejorar la respuesta a broncodilatadores e inmunoterapia. - ¿Existe relación entre periodontitis y fibrosis pulmonar?
Aunque la evidencia aún es emergente, se ha observado que la inflamación oral crónica puede mantener activado el sistema inmunológico de forma persistente, dificultando la reparación de procesos fibróticos en los pulmones. Se cree que citoquinas como IL‑6 y TNF‑α derivadas del periodonto podrían actuar como cofactores en la progresión de la fibrosis pulmonar idiopática, influyendo negativamente en su evolución. - ¿Puede la higiene bucal influir en los ingresos por neumonía?
Sí. Diversos estudios han demostrado que una adecuada higiene oral en pacientes institucionalizados o con enfermedad crónica reduce la incidencia de neumonía de la comunidad. Hay que tener en cuenta que el principal mecanismo patogénico que favorece las neumonías son los fenómenos de micro-aspiración procedentes de la cavidad oral. Este efecto es especialmente importante en ancianos, pacientes con Alzheimer, ELA o postquirúrgicos. El simple acto de cepillarse reduce la carga bacteriana oral y previene complicaciones graves. - ¿Qué signos orales deberían alertar a los neumólogos?
Halitosis persistente, sangrado espontáneo de encías, biofilm abundante en lengua o movilidad dental son signos claros de periodontitis activa. Estos hallazgos deben identificarse y tratarse de forma adecuada, sobre todo en pacientes con enfermedad respiratoria crónica, ya que podrían estar perpetuando un estado inflamatorio y favoreciendo la colonización de las vías bajas. - ¿Cómo integrar la salud oral en el seguimiento de enfermedades respiratorias crónicas?
De manera sencilla: preguntar por sangrado de encías, halitosis, hábitos de cepillado y observar la boca durante la exploración. Reforzar el mensaje de higiene oral como una medida preventiva más, al igual que se insiste en el control del peso o se educa en el uso adecuado de inhaladores. El odontólogo puede ser un gran aliado del neumólogo en el control global del paciente respiratorio. - ¿Los pacientes con apnea del sueño tienen más riesgo periodontal?
Sí. El SAOS se asocia con respiración bucal nocturna, xerostomía y uso de dispositivos intraorales, todos factores que aumentan el riesgo de inflamación gingival. Además, hay una relación documentada entre apnea y periodontitis, probablemente mediada por el estrés oxidativo y la hipoxia intermitente. El control periodontal puede mejorar la calidad del sueño y reducir la inflamación sistémica. - ¿Qué beneficio clínico tiene incluir salud bucal en el control del paciente respiratorio?
Incluir la salud oral mejora el control de síntomas respiratorios, reduce el número de exacerbaciones y hospitalizaciones, y mejora la percepción de calidad de vida. En pacientes con EPOC o bronquiectasias, un mejor estado bucal se asocia con mejor evolución clínica y menor necesidad de antibióticos. Además, refuerza el autocuidado y la adherencia al tratamiento general. - ¿Qué mensaje darías a otros neumólogos sobre encías y pulmones?
Que la boca no es un órgano aislado sino que forma parte del aparato respiratorio. Es una fuente constante de inflamación que puede condicionar el curso de enfermedades respiratorias. Cepillar bien las encías es tan relevante como usar el inhalador. Incluir el estado bucal en la valoración integral del paciente puede prevenir complicaciones evitables y mejorar resultados clínicos. - ¿La periodontitis afecta la evolución de pacientes con bronquiectasias?
Sí. La presencia de patógenos orales puede agravar la colonización bacteriana de las vías aéreas bajas, aumentando la frecuencia de exacerbaciones. Además, la inflamación sistémica contribuye a empeorar la función pulmonar y la respuesta a tratamiento. Mantener un buen control periodontal puede disminuir la carga infecciosa global y facilitar la estabilidad clínica. - ¿Qué papel tiene la boca en la neumonía nosocomial?
Es central. Los pacientes hospitalizados son por definición “frágiles” y su riesgo de infecciones adquiridas en el hospital es muy alta. La cavidad oral sin higiene adecuada actúa como reservorio de patógenos que pueden ser aspirados durante el sueño o procedimientos médicos. En pacientes intubados o con traqueostomía, la higiene bucal regular ha demostrado reducir la incidencia de neumonía asociada a ventilación mecánica. Es una medida preventiva simple y eficaz. - ¿La inflamación bucal puede empeorar síntomas respiratorios leves?
Sí. Aunque los síntomas respiratorios no siempre se agravan visiblemente, una carga inflamatoria crónica puede sensibilizar la vía aérea y reducir la tolerancia al ejercicio. Además, puede aumentar la producción de moco, la fatiga general y dificultar la recuperación tras infecciones leves. Por eso, controlar la inflamación bucal puede ser una ayuda indirecta, pero real. - ¿Recomendaría una revisión oral antes de iniciar inmunoterapia respiratoria?
Sí. Muchos tratamientos de inmunoterapia o biológicos modulan el estado inmunitario general y pueden potencialmente promover infecciones latentes. Una boca sana mejora la respuesta inmunitaria global y evita que una infección oral se exacerbe tanto a nivel local como sistémico por efecto del tratamiento inmunoterápico o biológico. - ¿Qué relación hay entre gingivitis y uso de inhaladores?
Los corticosteroides inhalados, especialmente en dosis altas, alteran la microbiota oral y predisponen a candidiasis y gingivitis. Además, el mal uso de inhaladores (sin enjuague posterior) potencia estos efectos. Por eso, recomendamos siempre enjuagarse tras su uso y mantener una higiene oral estricta para prevenir efectos secundarios locales. - ¿Hay evidencia de que el tratamiento periodontal mejora parámetros respiratorios?
Sí, aunque limitada. Algunos estudios han demostrado que el tratamiento periodontal reduce los niveles de PCR circulante y mejora el control de síntomas en pacientes con EPOC. También se ha asociado a una menor frecuencia de hospitalización y mejor tolerancia al esfuerzo. Se necesitan más ensayos, pero los datos actuales son prometedores. - ¿En qué pacientes respiratorios se debería insistir más en la higiene oral?
En todos, pero especialmente en aquellos con EPOC, asma mal controlada, bronquiectasias, fibrosis pulmonar, apnea del sueño y enfermedades neuromusculares. También en mayores institucionalizados o con disfagia. En ellos, una boca infectada puede suponer una amenaza directa para el pulmón. - ¿Puede una disbiosis oral crónica afectar la microbiota pulmonar?
Sí. Existe una migración microbiana conocida como «oral-lung axis», donde bacterias de la boca alcanzan los pulmones y alteran su microbiota. Esta disbiosis respiratoria puede predisponer a infecciones, inflamación crónica y peor respuesta a tratamientos. Tratar la boca contribuye al equilibrio microbiano pulmonar. - ¿El control bucal puede reducir el uso de antibióticos en respiratorios crónicos?
Sí. Al disminuir el número de infecciones respiratorias, especialmente neumonías o bronquitis agudas, se reduce la necesidad de antibióticos de amplio espectro. Esto tiene un doble beneficio: menos efectos secundarios y menor riesgo de resistencias. Es una intervención preventiva con alto impacto clínico. - ¿Cómo explicar la relación encías–pulmones a un paciente?
Con un mensaje sencillo: “Lo que entra por la boca también llega al pulmón. Si tus encías están inflamadas, tus pulmones lo notan.” Así conectamos salud oral con respiratoria, y damos sentido a un consejo tan simple como el cepillado. Ayuda a que el paciente se sienta parte activa de su tratamiento.
En qué nos basamos
Todo lo que se habla en nuestro podcast, está basado en artículos científicos.
Aquí te mostramos las conclusiones de todo aquello a lo que se hace referencia en cada razonamiento de este episodio.
1. Vías respiratorias y microbiota oral
Numerosos estudios han demostrado que la microaspiración de bacterias orales (especialmente en pacientes mayores o con disfagia) puede contribuir a infecciones respiratorias como neumonía aspirativa. La presencia de patógenos periodontales como P. gingivalis o F. nucleatum en el árbol respiratorio sugiere un papel directo en la patogénesis.
También se ha observado que una higiene oral deficiente aumenta la colonización orofaríngea de patógenos respiratorios como Pseudomonas aeruginosa o Klebsiella pneumoniae, facilitando la infección pulmonar en personas vulnerables.
2. Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
La relación entre periodontitis y EPOC está respaldada por estudios epidemiológicos que muestran una mayor prevalencia e intensidad de periodontitis en pacientes con EPOC, así como una correlación con el número de hospitalizaciones y exacerbaciones.
Ambas enfermedades comparten mecanismos inflamatorios crónicos, como la liberación sistémica de IL‑6, TNF-α y proteína C reactiva, lo que sugiere un vínculo inmunopatológico común. El tratamiento periodontal podría mejorar parámetros respiratorios y reducir marcadores inflamatorios en estos pacientes.
3. Asma y salud oral
En pacientes asmáticos se ha detectado una mayor presencia de gingivitis y periodontitis, posiblemente debido a:
- Efectos secundarios de corticoides inhalados (disminución del flujo salival, candidiasis, cambios en pH oral)
- Respiración bucal crónica
- Menor capacidad de higiene
La inflamación sistémica compartida y el estrés oxidativo también podrían favorecer la bidireccionalidad del proceso.
4. COVID-19 y enfermedades periodontales
La evidencia más reciente indica que los pacientes con periodontitis previa presentan mayor riesgo de:
- Complicaciones respiratorias graves por COVID-19
- Necesidad de ventilación mecánica
- Estancias hospitalarias prolongadas
Este vínculo se explica por la respuesta inflamatoria exacerbada y la presencia de portadores bacterianos orales que agravan el cuadro pulmonar.
5. Impacto clínico y recomendaciones
- La higiene oral rigurosa y el tratamiento periodontal no solo benefician la salud bucal, sino que pueden reducir la carga bacteriana orofaríngea que desencadena infecciones respiratorias.
- Es especialmente relevante en ancianos institucionalizados, pacientes con EPOC, asma o inmunocomprometidos.
- Deben establecerse protocolos preventivos conjuntos entre dentistas y neumólogos en estos grupos.
COMPLEMENTOS ÚTILES
- Test de función pulmonar previa a cirugía periodontal en pacientes con EPOC o asma mal controlada.
- Derivación a odontología en pacientes con infecciones respiratorias recurrentes y signos de enfermedad periodontal activa.
- Educación sobre enjuagues antisépticos y cepillado lingual para pacientes con riesgo de aspiración.
- Promoción del uso de humidificadores en pacientes con xerostomía por inhaladores.
- Colaboración en unidades de cuidados respiratorios y geriátricos para integrar el control periodontal como medida preventiva.





